Fallecen los PP. Francisco Gayà y Miquel Melià

5 abril, 2021
Ordenación Sacerdotal de Juan de Dios Disla, M.SS.CC.
22 marzo, 2021
Ordenación Sacerdotal de Alexis Manishimwe, M.SS.CC.
7 abril, 2021
Con dolor y esperanza cristiana, despedimos a los PP. Francisco Gayà Bauzà († 20-3-2021) y Miquel Melià Mora († 31-3-2021), M.SS.CC. A continuación, compartimos unos escritos relacionados con la vida y obra de estos misioneros mallorquines.

 

EN RECUERDO DEL P. FRANCESC GAYÀ (por Emilio Velasco, MSSCC)


N os hemos levantado esta mañana con la triste noticia del fallecimiento del P. Francesc Gayá Bauzà en Santiago de los Caballeros (Rep. Dominicana), ciudad en la que residía hace ya unos cuantos años.

Había nacido en Vilafranca de Bonany (Mallorca) un 13 de septiembre de 1929, hijo de Juan y de Catalina. Tenía, por tanto, 91 años de edad.

Ingresó en el Noviciado de La Real el 14 de septiembre de 1944 y pronunció sus primeros votos el 8 de septiembre de 1946. Tras cursar sus estudios de Filosofía y Teología en Lluc fue destinado a Roma, donde residió hasta 1956 obteniendo allí sendas licenciaturas en Teología y en Historia Eclesiástica. Su ordenación presbiteral tuvo lugar en la misma Ciudad Eterna el 4 de abril de 1953.

Sus primeros años de ministerio transcurrieron entre Lluc, Artajona, Valencia y Madrid, donde fue profesor del COP en dos periodos diversos. En el segundo de ellos (1960-66) desempeñó además las funciones de encargado de internos, administrador y prefecto de disciplina. En aquellos tiempos en los que aún tenía vigencia aquello de ‘la letra con sangre entra’, los hay que todavía lo recuerdan como educador cercano y respetuoso con los alumnos que le habían sido confiados.

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PADRE MIGUEL MELIÀ. LA BUENA NOTICIA ENTRE LOS POBRES


" Mallorca dichosa, guardaba una flor, entre la alta sierra de Lluc floreció…” se canta desde aquel terruño amado, enclavado en las frescas aguas del mediterráneo. Desde ese rincón del mundo hasta las aguas del Caribe se injerta el padre Miquel Meliá Mora. Oriundo de Porreres, pueblo pequeño, apacible, calmo y de espíritu misionero. Corría la mitad de la década convulsa de los ´70 cuando la Congregación de los padres Misioneros de los Sagrados Corazones envía a uno de sus hijos a esta isla a compartir vida y misión con otros hermanos que ya estaban sembrados en nuestras dominicanas tierras veinte años atrás.


Más sobre el P. Meliá

El P. Miguel Meliá Mora, nace en Porreres un pequeño pueblo de Mallorca, España. Es el hijo mayor de seis hermanos que procrearon el matrimonio Miguel Meliá y María Mora. Desde niño, apenas diez años, empieza a formar parte de la llamada escolanía o coro de niños cantores en el Santuario de Lluc. Por aquellos lares crece entre cantos, estudios y los avatares propios de la post guerra civil española. Son años duros es verdad, mas la alegría no dejó de aflorar en el día a día de la convivencia. A los dieciséis hará sus primeros votos como religioso y siete años más tarde será ordenado sacerdote por imposición de manos del llamado Papa Bueno Juan XXIII. Corría la efervescencia de un nuevo Concilio, nuevas inquietudes teológicas, pastorales, bíblicas, en fin eclesiales navegaban en los corazones inquietos de aquella generación. El padre Miguel no fue una excepción.


1975, llega a la República Dominicana

Así en los albores post conciliares llega a la República Dominicana en 1975 al populoso y empobrecido barrio del Ejido. De acá pasa a formar parte de la comunidad de Fantino en 1976 en la parroquia de los Sagrados Corazones. Recuerda con entusiasmo aquellos tiempos junto a los jóvenes de la Pastoral Juvenil y la fiesta de Pascua multitudinaria, y algún borriquito con megafonía instalada. Para septiembre del 1978 del Cibao le trasladan a la creciente capital dominicana. Se injerta en la zona del barrio Manganagua y el conocido Millón, allí hace vida en la parroquia Santa Rosa de Lima junto al estudiantado caribeño que forjan su vida desde esta congregación Misionera. Para el 1987 es trasladado nuevamente hacia Madrid. Retorna en 1990 y asume la Parroquia Nuestra Señora de la Altagracia, situada en lo periferia oeste de la provincia Santo Domingo, entre el bullicio de la Esquina Caliente, las bocinas de los carros de concho y la gente siempre alegre del barrio la Altagracia.

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1 Comment

  1. Francisco A. Canahuate D. dice:

    Nos unimos, en oración, a la gran familia de los Misioneros de los Sagrados Corazones
    Santidad, celo por el Evangelio y múltiples servicios a la comunidad, son parte del legado que deja el Padre Miguel, entre nosotros.
    Paz a su alma.

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